Laboristas británicos tendrán un código de conducta contra el antisemitismo

02/May/2016

Terra

Laboristas británicos tendrán un código de conducta contra el antisemitismo

El líder del Partido Laborista británico,
Jeremy Corbyn, anunció hoy la elaboración de «un código de conducta contra
el antisemitismo y cualquier forma de racismo», después de que miembros de
la formación hayan sido acusados de comentarios antisemitas.
El Laborismo está
«abrumadoramente» a favor de quedarse en la UE, dice Corbyn
Para aplacar las críticas en vísperas de
las elecciones municipales, Corbyn ha pedido a un grupo de investigadores que
redacten un documento que «declare explícitamente por primera vez que el
Laborismo no tolerará ninguna forma de racismo, incluido el antisemitismo,
dentro del partido».
Los autores del texto, dirigidos por Shami
Chakrabarti, exdirectora de la organización de defensa de las libertades
civiles Liberty, ofrecerán una guía «sobre lo que es un lenguaje
aceptable» en estos asuntos, para lo que consultarán con la comunidad
judía en el Reino Unido, explicó.
Con esta iniciativa, Corbyn intenta
resolver la crisis interna desatada tras la suspensión de militancia este
jueves del exalcalde laborista de Londres Ken Livingstone, por vincular el
nazismo con el sionismo cuando defendía a una colega.
Livingstone trató el tema en una entrevista
con BBC Radio London, en la que se discutía la suspensión el día anterior de la
diputada laborista Naz Shah por sugerir en las redes sociales, antes de ocupar
su escaño, que Israel debería ser trasladado a Estados Unidos.
El exalcalde arguyó que el antiguo dictador
alemán Adolf Hitler defendió el sionismo poco después de llegar al poder en
1932, al suscribir con los sionistas alemanes el tratado de Haavara, que
permitía la transferencia de judíos a Palestina.
«Vamos a recordar. Cuando Hitler ganó
sus elecciones en 1932, su política era que los judíos deberían ser trasladados
a Israel. Apoyaba el sionismo antes de volverse loco y acabar matando a seis
millones de judíos», dijo Livingstone, que sostuvo que el mensaje de Shah no
era «antisemita».
La suspensión de ambos, que serán
investigados, por estos comentarios suscitó críticas tanto internas como del
gobernante Partido Conservador de que hay una corriente de antisemitismo dentro
del Partido Laborista, lo que Corbyn quiere ahora combatir.
Aunque muchos laboristas insisten en que no
hay que confundir las críticas al Estado de Israel con el antisemitismo (o el
odio a los judíos), otros señalan que el término «sionista» (defensor
del Estado de Israel) se emplea inapropiadamente como insulto.
Esta crisis de última hora puede perjudicar
a Corbyn en las elecciones municipales y autonómicas del 5 de mayo, cuyo
resultado se interpretará en buena medida como una prueba sobre su liderazgo,
muy cuestionado en su propio partido.
Corbyn, un veterano diputado de izquierdas
de 66 años, fue elegido líder del Partido Laborista el pasado 12 de septiembre
con el voto arrollador de los militantes pero con poco apoyo de su grupo
parlamentario, políticamente más a la derecha.